El
primer paso para solucionar un problema de cualquier índole en la vida consiste
en aceptar que el problema existe. Aceptando la existencia del problema, nos
ponemos a estudiar estrategias de solución definitivas para el mismo, revisando
nuestras propias percepciones sobre dicho problema, compartiéndolas con las
personas que forman parte del conflicto e incitando a que las mismas también
revisen y compartan sus percepciones al respecto con la finalidad de encontrar
una solución que armonice la convivencia.
Las
drogas en general son un problema, pero más allá de las drogas esta la
tendencia conductual adictiva del individuo, disyuntivas que se contraponen
fuertemente, pero más allá todavía está el Estado buscando un solución tajante
y generalizada para hacer frente a este problema mediante leyes
prohibicionistas en un intento desesperado por solucionar un problema que
existe desde 1920, cuando se prohibió la marihuana en los EE.UU.
Pero
cuál es el problema realmente? Que el individuo consuma drogas? Que este
individuo exponga al peligro a otras personas? El negocio turbio de carácter
multinacional y/o global, altamente lucrativo que existe a pesar de las leyes
prohibicionistas que imperan en la actualidad? Una disputa de poder entre el
Estado y el Narcotráfico?. Primero que nada, hay que aceptar que el
Narcotráfico es un Estado dentro del Estado - ¿o podríamos preguntarnos si el Narcotráfico es el Estado y dentro del Estado está este Estado? -, con sus propias reglas de
convivencia, seguridad y armamento militar, cosmovisión propia, con una matriz
de empleo que da de comer a una cantidad inmensa de personas en todo el mundo, codeándose
con todas las clases sociales, desde el más pobre hasta el más
millonario se ha beneficiado del narcotráfico. El narcotráfico es como el amor
prohibido no asumido por el Estado convencional, un amor satanizado,
conflictivo, enfermizo que vio nacer hijos bastardos como el lavado de dinero,
corrupción, muertes, guerras, etc. - también podríamos preguntarnos ¿si es el narcotráfico el padre de esos hijos bastardos o la inmensa cantidad de dinero que produce la mencionada? -.
Pero,
que se entiende por Legalización de una actividad? Legalizar no significa
liberar, ni caos, descontrol, tragedia, apología al consumo, muertes. Eso, ya
es una realidad. Es impresionante ver a los medios de comunicación incitando a
conductas adictivas, se pusieron a observar cuantas veces pasan propagandas de
bebidas alcohólicas, tabaco, juegos de azar cuando ven televisión?, y no solo a
conductas adictivas, sino sexistas, es demasiado común utilizar en el marketing
nacional figuras de mujeres con poca ropa ofreciendo algún producto de consumo que
genera también otros tipos de impactos que afectan directamente la dignidad de
la mujer, es esa la imagen y el rol social que queremos construir para nuestras
hijas? se pusieron a reflexionar sobre el tipo de conducta que promueven desde
la televisión en los programas dirigidos para las familias y por sobre todo las
publicidades?.
Legalizar
significa abrir el debate, aceptar que el problema existe, estudiar sobre ese
problema, informarse para finalmente legislar y/o reglamentar una actividad.
Eso, hizo Uruguay. Y en esta oportunidad, debatieron, discutieron y
reglamentaron sobre la plantación, venta y consumo de la Marihuana.
Para
hablar de drogas, debemos definirlas, acordar un concepto y a partir de ella, abrir el debate. Por ende, Droga es todo lo que altere y/o afecte el
sistema nervioso central. Las aspirinas afectan el sistema nervioso central. Hablar
de drogas es tan difícil porque no solo pasamos por lo que es ilegal, sino también por lo que se adquiere
libremente en las farmacias, pero en este artículo solo hablaremos de solo una que es ilegal. También, debemos construir un concepto sobre la adicción, según la
Organización Mundial de la Salud, la adicción es una enfermedad física y
emocional. En el sentido tradicional es una dependencia o necesidad hacia una
sustancia, actividad o relación causada principalmente por la satisfacción que
esta causa a la persona. (codependencia). Según esta definición, cualquier
sustancia y/o actividad que genere una codependencia puede considerarse un problema de adicción, la obesidad es una enfermedad
producto de la adicción a la comida. El azúcar es adictivo, el ejercicio es
adictivo, el juego es adictivo, hay medicamentos que son adictivos, hasta la violencia es adictiva. Entonces?.
Las
drogas se dividen básicamente en dos grupos: las blandas y las duras. Las
drogas bandas son aquellas que no generan una adicción física, aunque sí
mental. Entre ellas encontramos productos naturales como la marihuana y el
hachis, aún están en discusión para clasificar al opio y la cafeína dentro de esta categoría. Las drogas duras son todas aquellas que
generan en el cuerpo del individuo una dependencia ya sea física o mental, se observa además una alteración radical en la escala de valores y prioridades.
Entre ellas están la cocaína, la morfina, la heroína, el alcohol, tabaco y las
anfetaminas.
El tabaco
y el alcohol están dentro de la misma clasificación de la cocaína y la heroína,
sin embargo la televisión nos pasa incitando a que la consumamos. La marihuana está
entre las drogas menos peligrosas ya que no genera una dependencia física,
todavía seguiremos justificando la prohibición y la inmensa cantidad de dinero que invierten en la causa para alterar nada?. Cuántas vidas jóvenes se
arruinan al año por ir a parar a una comisaría y/o cárcel por tener un
cigarrillo de marihuana?. Esta comprobado científicamente que la marihuana
posee una infinidad de propiedades válidas que podría beneficiar directamente a
la salud pública, el campo de investigación que existe es innumerable,
empezando por enfermedades como el cáncer, epilepsia, artrosis, y más. Además, hay otras variedades de la planta que se
podrían usar para extraer fibra, combustible, aceites, etc. Solamente en el campo
de salud pública e industria hay mucho por investigar y experimentar. Porque necesariamente
centrarnos en la misma como posible consumo recreativo y en estigmatizar
tal actividad? ¿Porque no manejar la posibilidad de que puede mejorar la calidad de vida?.
Sin
caer en juicios de valor, lo que está bien, lo que está mal. Haciendo meramente
una revisión de conceptos podemos ver cómo nos ocultan información, el Estado
tiene todo el derecho de disponer del dinero que se destina a combatir las
drogas en campañas de educación y prevención de conductas adictivas, la
legalización y/o reglamentación es la herramienta que tiene el Estado de controlar una situación,
además de disponer y controlar el dinero del narcotráfico. Todas las drogas requieren
estudios individuales, especializados, multidisciplinarios, rigurosos porque ninguno es
igual al otro, es muy irresponsable igualarlos y por sobre todo dejar de crear
mitos, enseñemos la verdad sobre cada sustancia.
Uruguay
se encuentra organizando un organismo estatal, el Instituto de Regulación y
Control del Cannabis (IRCCA), que dependerá del Ministerio de Salud Pública, emitirá licencias y controlará la producción, la distribución y
compraventa. Los uruguayos podrán comprar hasta 40gr. mensuales y plantar hasta
6 plantas por persona, todo seguirá muy de cerca el Estado ya que con esa
herramienta está habilitado a hacerlo, las propagandas y privatización del
producto están prohibidas. Felicito a Uruguay por animarse a romper un esquema
poderoso y animarse a probar otros mecanismos de prevención basados en la
educación y disciplina. El Presidente José Mujica: "No es bonito legalizar
la marihuana, pero peor es regalar gente al narco". Por eso, abramos el
debate, estudiemos y por sobre todo aceptemos el problema.
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